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Fiesta de San Marcelino Champagnat


Te invitamos vivir este momento con calma. Regálate unos minutos a solas  o con tu familia o amigos y realiza lo siguiente.

  1. Lee el texto de la estampa digital.
  2. Contempla la imagen.
  3. Ve el video.
  4. Escribe un compromiso marista al estilo Champagnat.


 

Educar para Amar

Autoría: Compañía Teatral Catarsis

Letra:

Instruir bien a los jóvenes, no es gran cosa,
lo importante, lo esencial es enseñarles el amor.

Sin saber que estábamos naciendo,
sin saber cómo, por qué, ni cuándo.
Sin saber que estaba amaneciendo,
sin saber que todo iba cambiando,
sin saberlo, estábamos naciendo.

Educar, hermanos, nuestros jóvenes serán toda la vida lo que la educación que les demos haga de ellos. Y si bien sus padres nos los envían para que les enseñemos a leer, a escribir o para que los adentremos al estudio de las ciencias, nuestro Señor los envía para que les enseñemos a conocerlo. Porque el conocimiento de Dios es de tal importancia que Jesús vino al mundo tan sólo para proporcionárselo a los hombres.

Sin medir cuán dura era la carga,
sin medir en dónde estaba el riesgo,
sin medir el peso en nuestra espalda,
sin medir esfuerzos y sin miedos,
comenzamos una gran batalla.

Educar, hermanos, vamos a cultivar el campo de la Divina Providencia, y si tal labor nos llegara a parecer difícil, recordemos, por favor que es Dios quien la impone. Y no olvidemos nunca que la mejor lección es el ejemplo, seamos entonces el modelo de nuestra prédica. Educar, hermanos, dar el sentido de Dios y el sentido del hombre, respetar la libertad mediante el testimonio de nuestra propia vida.

Sin pensar quien era el adversario
caminamos un difícil tiempo,
sorprendimos una nueva historia,
descubrimos que éramos maestros,
perseguidos sin ninguna gloria.

Educar, hermanos, transmitir la visión cristiana del hombre y del mundo, de la historia, de la ética, desentrañar los signos de los tiempos, de este tiempo en el que el miedo, la desconfianza y la inseguridad del mañana impiden tener la visión de la esperanza. Ser testigos vivos de un mundo en el que la vida, la libertad y la dignidad del hombre se encuentran más amenazadas que nunca y que ofrecen cada vez más resistencia a escuchar y entender la Palabra de Dios.

Un buen día fuimos los hermanos
que llegaban a todos los pueblos
y sin más que nuestras propias manos,
con los niños colgando del cuello,
educamos casi sin saberlo.

Educar, hermanos, conocer y comprender el mundo en que vivimos, sus esperanzas, sus necesidades, su soledad, su ignorancia, el mundo de la ausencia de Dios, el mundo del abandono de los jóvenes, el mundo de rivalidades y de guerras. Educar, hermanos, educar para amar, para comprender, para compartir, para la verdad, para la justicia, ¡no ha de ser imposible integrar la fe y la cultura en nuestro tiempo!

Educar es aprender a amarnos,
comprender los signos de los tiempos,
ser testigos vivos de la historia,
ser de Dios el mejor instrumento
y esperar,confiados, la victoria.