Formación Inicial

Formación inicial


La Formación Inicial comprende las etapas de Aspirantado, Postulantado, Noviciado y Escolasticado. El formando tiene experiencias que le acompañan en la estructuración de su personalidad, su ser religioso y su ser educador, desde una perspectiva personalizada, es decir, adaptada a cada uno.

  • 318El Prenoviciado se conforma de dos partes: el Aspirantado y el Postulantado.

    El Aspirantado es la primera etapa en la formación marista y tiene por objetivo ayudar a los jóvenes a conocerse, aceptarse, superarse y convertirse al Evangelio.

    Tiempo:
    De uno a cinco años. Realizar durante esta etapa sus estudios universitarios.

    Modalidades:
    1) En casa de formación. 2) En Familia. 3) Intensivo.


    Objetivos específicos:
    1) Valorar el sentido de su vida, interiorizando y asumiendo su propia historia de manera integrada.
    2) Integrar su afectividad y sexualidad para poder optar conscientemente por el matrimonio o el celibato con madurez.
    3) Manifestar compasión y solidaridad con los otros, especialmente con los pobres, con sentido de gratuidad.
    4) Expresar admiración, respeto y gratitud por la vida en todas sus manifestaciones.
    5) Saber usar su razón para discernir adecuadamente y optar con coherencia.
    6) Experimentar a Jesús, como reflejo del amor del Padre y dar testimonio de ello.
    7) Discernir su llamado a partir de las necesidades del mundo y de la Iglesia.
    8) Expresar su estima por el carisma, la espiritualidad y la misión marista.
  • Postulantado

    La segunda parte del Prenoviciado es el Postulantado, cuyo objetivo es discernir si se tienen las cualidades y disposiciones requeridas para ser Hermano Marista.

    Tiempo: 6 meses en que se vive una síntesis de lo vivido en el aspirantado y se realiza el discernimiento para ingresar al Noviciado.

    Objetivos específicos:
    1) Discernir su vocación a la vida religiosa marista con ayuda del acompañamiento; en libertad, apertura y disponibilidad.
    2) Integrar armónicamente los aspectos significativos de su persona que encontró durante el Aspirantado.
    3) Integrar armónicamente su crecimiento espiritual cristiano y sus expresiones maristas.
    4) Vivir con entusiasmo su experiencia inicial de vida comunitaria al estilo marista.

    Si el joven descubre que Dios le llama a iniciarse en la vida religiosa, realiza una carta de solicitud de ingreso al Noviciado dirigida al hermano animador provincial.

     

  • Encrega Constituciones Carlos

    El Noviciado tiene por objetivo que el joven se inicie en las exigencias de la vida religiosa marista, en el espíritu de las constituciones, para discernir la veracidad de la llamada de Dios; antes de comprometerse.

    Tiempo: Dos años. Internacional.

    Objetivos específicos:
    1) Conocer sus motivaciones para purificarlas y discernir con mayor libertad y profundidad.
    2) Asimilar la Espiritualidad Apostólica Marista para su integración a la vida y misión propias de manera gradual.
    3) Vivir una experiencia de vida comunitaria y fraterna para integrarse a esta dinámica vital y adecuar sus opciones de vida a este estilo.
    4) Conocer y vivir las Constituciones de los Hermanitos de María para discernir su opción y comprometerse con libertad.
    5) Crecer en el conocimiento amoroso de Jesús para sustentar su vida en el Evangelio e ir haciéndolo centrar en su vida con María como modelo.
    6) Formar la interioridad como experiencia de oración y soledad para descubrir el amor de Dios y su paso en la propia vida de cara al estilo de vida religioso y formarse sólidamente como persona.
    7) Probar e iniciarse en la vivencia de los votos para conocerse y discernir si pueda hacer suyo este estilo de vida como vocación.
    8) Reconocer sus cualidades y habilidades personales para confirmar  su capacidad para la vida y misión marista y las haga crecer mediante el proyecto personal de vida.
    9) Ejercitar su persona en el trabajo manual, deportes, arte, etc., como parte de su desarrollo integral y logre valorar la importancia de éstos como facultad creadora de concreción de los valores maristas.

    Esta etapa se vive en la comunidad que acompaña el equipo de formación liderado por un hermano maestro de novicios.

    Si el joven novicio descubre que es voluntad de Dios consagrarse y decide hacerlo, finaliza la etapa solicitando al hermano animador provincial ser admitido a la primera profesión, por un año, de los votos religiosos en el Instituto de los Hermanitos de María. Estos serán emitidos nuevamente, cada año, hasta 6 veces, cuando podrá solicitar la profesión perpetua.

  • IMGP3513El periodo de Postnoviciado se compone de dos etapas, el Escolasticado y la Iniciación en la Misión.

    El Escolasticado tiene por objetivo: aquilatar el sentido de la Consagración, formarse para la misión y armonizar estudios, apostolado, vida de oración y vida comunitaria.

    Tiempo: Uno o dos años de estudios religiosos o pastorales.

    Objetivos específicos:

    1) Integrar armónicamente su vida consagrada con sus estudios, su vida comunitaria y su compromiso apostólico durante la etapa de formación, para el futuro.
    2) Realizar su discernimiento vocacional, durante el ciclo escolar, en vista a la reemisión de votos.
    3) Profundizar su formación de apóstol marista desde los estudios y la experiencia apostólica durante su formación.
    4) Experimentar con apertura la internacionalidad, como una posibilidad de comprometerse en un nuevo estilo de ser Hermano Marista.

  • hhjóvenes04La segunda etapa del Postnoviciado se vive en comunidad apostólica y su objetivo es formar la personalidad del hermano como apóstol de la juventud, asumir la propia formación en una comunidad cuya vida y misión participa plenamente, preparándose con seriedad a la profesión perpetua.

    Tiempo: Hasta la Profesión Perpetua (seis emisiones temporales posteriores a la primera profesión)

    Objetivos específicos:
    1) Integrar armónicamente su vida comunitaria y apostólica en su comunidad local y en la provincia.
    2) Continuar su proceso de crecimiento en su consagración durante la etapa de formación.
    3) Disponer su persona a la formación permanente durante la etapa de formación.